lunes, 16 de marzo de 2015

 religiones chinas el taoísmo
no de los grandes filósofos de China, Lao-tse, cuya influencia fue extraordinaria incluso fuera del país, es sin duda una figura histórica. Nacido hacia el 570 a. de J.C. en la provincia que ahora se llama Henan, durante algún tiempo fue maestro de Con-fucio, quien más tarde desarrollaría ideas completamente distintas.
Según la leyenda, alrededor del nacimiento de Lao-tse ocurrieron cosas sorprendentes. Su madre fue una virgen y su padre un rayo de sol. Durante ochenta años, la virgen llevó al niño bajo el corazón antes de su nacimiento. No es extraño, por tanto, que naciera con pelo y cejas blancos y que desde su primer día de vida fuera ya tan sabio como una persona octogenaria normal. Tampoco es extraño que su influencia en el pensamiento chino haya sido casi tan amplia como la de su discípulo Confucio.
LAO TSE
Fue una de las filosofías más importantes de la antigua China. El fundador fue Lao Tse, nacido en el siglo VI a.C. Este ocupó un puesto importante en la corte del emperador, pero al observar tanta corrupción decidió organizar un viaje al lejano Oeste.


 de este período, el taoísmo se propagó fuera de los círculos cortesanos y se convirtió en un culto popular revolucionario, que prometía la inmortalidad de los hombres comunes. Los revolucionarios guiados por los hermanos Chang, trataron de derrocar la dinastía Han y establecer un estado taoísta.La personalidad de Lao-TseEl nombre Tao-te-king" significa "El libro (king o ching) de la ley universal (tao) y sus efectos". Según parece, es el único escrito de Lao-tse conservado y es una de las obras más originales del pensamiento chino; por su crítica cultural y sus tendencias místicas se cuenta entre las obras más traducidas de la lengua china a las europeas.Contiene 81 apartados cortos o capítulos que a veces están rimados, los cuales expresan los pensamientos sin una articulación fija, en forma aforística, imágenes muy poéticas y un lenguaje muy expresivo.En el centro del pensamiento de Lao-tse se encuentra la idea del tao, el cual es tratado como la fuente originaria eterna de todo ser y la fuerza que sirve de base para todo. Al mismo tiempo, el tao sirve también como ley universal y como hilo conductor ético para la conducta correcta. Es un todo-uno eterno y el principio supremo del universo natural y moral; se traduce por camino, vida, dios, ley o también orden natural. Al mismo tiempo se le señala como sin nombre e indefinible. Puede entenderse como ley universal o también como voluntad divina aunque no es un ideal estático, sino una fuerza efectiva.Lao-tse actuó como bibliotecario en la corte de Chou. Pronto se hastió de aquella vida, que con todo su lujo le impedía dedicarse a la meditación. En un librito que compuso explica su filosofía en ochenta y un capítulos y unas cinco mil palabras, obra que ha sido motivo de mucha confusión y controversia. Viajó con su libro en dirección al Oeste hasta llegar a la frontera del país. Entonces entregó el manuscrito a un guardia fronterizo, con el encargo de guardarlo bien. Y él desapareció para siempre de China y del mundo, porque nadie volvió a verle jamás.la palabra bonita no es sincera.El hombre que vale no lucha;el hombre que lucha no tiene valor.El sabio no es docto;el docto no es sabio.El hombre perfecto no colecciona riqueza;es derrochador en lo humano;regala lo humano y es rico.El camino del todo es:conformarse sin lucha.El camino del hombre es:el hecho sin compromiso.



En su libro, Lao Tse propone un camino de salvación muy distinto al de Confucio; por lo que su doctrina se acerca más al hinduismo. Dice que lo importante alejarse de todo lo sensorial y caminar hacia lo puro, el Tao.
El Tao es el origen del cielo y de la tierra, de donde surgen tres cosas, y es el que regula el yin-yang; el modelo de comportamiento todos los hombres y el principio de toda actividad justa en lo político y lo  social.
Para imitar al Tao se debe tener paciencia, ser sencillo y sin pretensiones. Hay que llegar a no hacer nada para poder hacerlo todo. De evitar las tensiones, para poder llegara una quietud mística. Esta  metafísica de la no-acción contribuyó a fomentar en el pueblo toda clase de supersticiones y magias, buscando ansiosamente el elixir de la vida.
El taoísmo tiene tres virtudes fundamentales que son: paz, tranquilidad y silencio. Su modelo es la naturaleza, que a su vez es buen modelo para el hombre, ya que ella no prolonga de forma indefinida tormenta o el huracán. Por lo tanto, se puede decir que el principio esencial del el No-Hacer (wu-wet), que no significa pasividad sino que propone realizar acciones no naturales. Es decir; que sugiere la espontaneidad, y deja que las cosas tomen su curso natural, que fluyan, sin forzar las acciones ni interferir en su desarrollo. Todo lo que sucede es parte del Tao y cada ser humano debe buscar el comino en su interior. El taoísmo anhela la armonía entre los hombres y entre estos y el Todo.
Para los taoístas el progreso científico y la cultura materia! son dañinos; por ejemplo, para quien recoge agua con sus manos, un cuenco fabricado para esto es algo antinatural. Los taoístas creían que el hombre debía volver a su estado primitivo y consagrarse a las fuerzas de la naturaleza. Así pues, el verdad verdadero taoísta se convierte en ermitaño.
Los taoístas de la época Han —año 202 a.C. hasta el año 9 d.C.— también prescribían varias prácticas para reforzar la esencia de la vida, como ejercicios gimnásticos semejantes al yoga, elixires mágicos preparados por alquimistas y reglas alimenticias, como el evitar comer cereales. A fines
Un relato chino que expresa la profundidad del concepto Tao cuenta que un viejo maestro taoísta, después de muchos años de experiencia y trabajo interior; recibió la iluminación sobre la verdadera naturaleza del Tao. Moribundo varios discípulos que rodeaban su lecho lo interrogaron:
—Maestro, te tenemos por el hombre más sabio y nos consta que has penetrado en el Conocimiento del Tao. ¿Podrías decirnos en este momento qué es el Tao verdadero?
El anciano abrió lentamente los ojos y con una sonrisa en los labios, contestó:
—El Tao verdadero es el Tao verdadero.
Al instante, falleció.
En la actualidad el taoísmo se encuentra en decadencia, casi extinto.
PARA SABER MAS....
El nombre Lao-Tse quiere decir "el viejo maestro" designa una personalidad misteriosa e históricamente discutida. Según la tradición, debió de vivir entre 604 y 51 7 a.C. y nació en el pueblo de Chu Jen (provincia de Hu). Su verdadero nombre parece haber sido Li Erh Tan y se supone que fue archivero un tiempo con el rey de Chou en la entonces capital Lo-yang.
Los investigadores modernos dudan de si realmente vivió en dicha época y de si el nombre de Lao-:se no fue más bien el sobrenombre de un filósofo del siglo IV a.C. Sin embargo, su obra, el Tao-te-king, está testificada ya en el siglo III a.C.
Existe un gran número de leyendas que se refieren a su vida y personalidad. Entre ellas, la más conocida relata que al final de su vida quiso abandonar China cabalgando sobre un buey negro para dirigirse a Occidente y que un guardia de la frontera le exigió que antes de marcharse escribiera sus pensamientos, gracias a lo cual surgió el Tao-te-king.
El Tao-te-king
Los capítulos 1 al 37 ofrecen definiciones del tao, los capítulos 38 al 81 dan una definición del te (= "el efecto del tao", a veces traducido también por "virtud del tao") y de las relaciones del tao y del te, por lo cual el título de la obra significa propiamente: "El libro del tao y del te".
La doctrina
Si se piensa en el tao como absoluto, se debe aceptar un principio impersonal, aunque en algunos lugares del Tao-te-king se menciona también a "dios" o a la "diosa-madre". Con esto Lao-tse, o sea el autor, buscaba la conexión con el mundo de imágenes de la antigua China. Su falta de definición como autoridad cósmica y ética está descrita por medio de numerosas paradojas que posteriormente se convirtieron en los medios estilísticos favoritos de la escuela taoísta.
El tao es el fundamento originario del mundo, del cual procede todo. Del puro trascendente no-ser surge el ser, el tao como todo-uno inseparable y engendra como dicha unidad la dualidad de yang y del yin. Del dualismo de estos principios surge el aliento vital que crea la armonía de las dos fuerzas antagónicas.
Esta trinidad de yang, yin y aliento vital engendra entonces la multiplicidad ("los diez mil seres"). De este modo el tao es el origen de todos los seres, se nutre de su fuerza y los completa por medio de su efectividad. Mientras el todo-uno Tao se convierte de esta manera en multiplicidad, salen a la luz en el universo unos antagonismos que antes no existían (bueno-malo, pesado-ligero, largo-corto, alto-profundo, antes-después, etc.) Éstos se condicionan mutuamente, lo cual significa que desde su surgimiento están asignados a su contrario. Lo mismo ocurre con la virtud humana. La ética taoísta parte de que los antagonismos existentes en el mundo muestran la desatadura del mundo y de los seres humanos respecto de la unidad natural originaria. Por ello, el hombre debe apartarse de los afanes mundanos y esforzarse en alcanzar la libertad ante todos los lazos terrenales, comprendidos los sociales. El tao aparece como lo único estable contra el mundo en curso de cambio y el hombre debe hundirse totalmente en el tao y quedar absorbido por él.
De este modo, el ideal taoísta finalmente es un ideal quietista: el manejo de la sabiduría que prevalece en el tao es en suma un "no-actuar" (wu wei), es decir un efecto conseguido por medio de su simple existencia (modélica) y el abandono de toda actuación mundana a corto plazo. El wu wei es el principio suave, blando, que finalmente no puede oponerse a nada y que se abre paso; no es una mera carencia de actuación, sino una posición de no-intervención en el curso de las cosas y el arte de estar en consonancia con el efecto del tao. El ideal del taoísmo es el ser inmortal (hsien), que se retira del mundo y se hunde en el tao. La actividad aplicada a la existencia está en antagonismo con la inmersión en sí y la pacífica y conciliadora quietud del recogerse en sí mismo.
Sin embargo, las pretensiones del taoísmo son similares a las del confucianismo: su ideal no es sólo la sabiduría del individuo, sino que ve igualmente su camino en el servicio de la renovación moral de la sociedad, del estado y finalmente del mundo. Todo mal existente en el mundo surge porque los humanos se han apartado de la naturaleza y moral antiguas.
El ideal político del taoísmo consiste (en contra del confucianismo) en un escepticismo respecto de toda actuación política. Se considera deseable un reino pequeño, en el cual la gente viva pacífica y diáfanamente según la tradición, sin guerras ni relaciones con sus vecinos. El buen príncipe en el sentido del taoísmo gobierna no propiamente por medio de actuaciones y logros poderosos, sino que opera sólo como sabio por medio de su ejemplo ético; él también deja que el tao actúe tranquilamente (wu wei).
Un poco de su vida:
los tres grandes filosofos chinos
Ningún libro ha dado tantos quebraderos de cabeza a editores y traductores como el famoso Tao Te-King de Lao-tse. Jamás una obra china ha sido traducida a tantos idiomas ni sufrido tantas interpretaciones personales, pues es tan oscura e incoherente, que es dificilísima su versión. Justamente los pasajes oscuros han dado ocasión a que el libro sea fuente de propaganda para toda clase de ideas, porque cualquiera puede aprovechar algo conveniente a sus propios fines. Propagandistas posteriores del taoísmo, como se llamó más tarde la teoría de Lao-tse, pretendían que el gran filósofo había viajado a la India para informar a Buda de sus ideas y finalmente convertirle a la filosofía taoísta.
Según conceptos modernos, la obra de Lao-tse no puede ser anterior al siglo IV a. de J.C. y debió ser redactada por más de un autor, lo cual explicaría su confusionismo. Comparando ideas de varios autores chinos antiguos se ha llegado a esta conclusión, pero tanto si Lao-tse escribió el Tao Te-King como si no, el hecho es que ha tenido enorme importancia para los pensadores chinos en el transcurso del tiempo, porque de él surge una mezcla extraña de ritos y costumbres, de espíritus buenos y malos, de diablos y dioses, de superstición y prodigio que le son ajenos, pero que impresionaban mucho a mentes rudas y que por ello fueron aprovechadas muchas veces.
Sólo verdaderos expertos sabían encontrar el profundo e intrincado significado que aparecía en el libro, pues tras profundo estudio y meditación quizá podría comprenderse algo de lo que Lao-tse habría querido decir antes de desaparecer del mundo.
Como prueba de lo dicho transcribimos la última estrofa, que también con un pequeño esfuerzo puede resultar comprensible:
La palabra sincera no es bonita;
La Filosofía
Taoísta es una de las muchas filosofías de la cultura oriental China.
Principios Básicos de las disciplinas TaoístasSugerencias inmediatas sobre el taoísmo.Percibe a esta realidad en dos ambitos definidos: uno superficial y otro mas profundo. Este ultimo es rector y guia del anterior, habitualmente es llamado interno.

ígenes se remontan a épocas del mítico Emperador Amarillo, constituyéndose como estructura filosófica alrededor del 604 a.c..
El respeto y custodia de la Gran Naturaleza.
La No violencia como objetivo.
La serenidad y armonía como método.
El desarrollo interior y espiritual del hombre.
El desarrollo de una existencia con vitalidad y plenitud.
El adepto al taoísmo tiene con fin principal llegar a un encuentro con el Tao, a traves de comprender la sintonía que establece  con la realidad, a la cual llama Naturaleza.

La realidad o Naturaleza es concebida por el Taoísmo como Transformadora y transformante, o sea basicamente en movimiento. Este moviento logra su plenitud al mantener la armonía, que es básicamente un equilibrio de los distintos matices que produce todo aquello que esta en movimiento. Dichos mátices son conocidos como Yin y como Yang, siendo nuestra concepción (así como la de toda escuela tradicional taoísta) que dichos aspectos de lo que se halla en el Universo fundamentalmente complementarios y no opuestos o antagónicos.
Esto descarta toda concepción de rigidez ( tipo masculino-femenino, bien-mal, positivo-negativo, etc...) que se le otorga a la idea de Yin-Yang, siempre y cuando estemos hablando de taoísmo.
Este movimiento básico (denominado T'ai Chi) con mátices Yin-Yang genera constantemente los componentes del Universo, esencialmente por medio de su energía, el Ch'i (que este aspecto primordial algunas Escuelas la denominan Ch'i Shen Li o Ch'ing Ch'i). Sus concreciones son multiples, por eso eran denominadas poeticamente como diez mil seres. De cualquier forma se puede observa sus Cinco caracteristicas comunes, conocidas como Wu Hsing, que permiten estudiar su comportamiento concreto. Las posibilidades que el tiempo va poniendo a prueba cuando los seres llevan a cabo con sus movimientos individuales son estudiados por las reglas de las Ocho posibilidades  (Pa Kua), que pueden llegar combinadamente hasta sesenta y cuatro posibilidades.
Esta burda simplificación del procesos de la naturaleza puede servir para entender que el Taoísta siente la necesidad de una segunda etapa de su desarrollo que es regresar a la fuente. Esto implica el trabajo directo sobre su espiritu o Shen para lograr un estado de sincronización imperecedero con el Tao
Esta preparación que abarca al individuo entero estima la creación de ejercicios o disciplinas que permitan un acondicionamiento de la persona. La Caligrafía, la Pintura paisajistica, La Musica instrumental, El T'ui Na, las artesanías, Y el T'ai Chi Ch'uan, pueden ser entre otras herramientas utilizables para lograr un estado efectivo de perceptibilidad interior de esta naturaleza Universal, cuyo sentido inaprensible denominamos arbitrariamente Tao

DEFINICIÓN DEL TAOÍSMO


El taoísmo es una filosofía surgida a partir del Tao Te Ching (también conocido como Tao Te King o Dào Dé Jīng), una obra que habría sido escrita por Lao Tse en el siglo VI antes de Cristo. Su pilar es el Tao, un concepto que suele entenderse como el camino o el método y que refiere a la esencia del universo.



Para los taoístas, el Tao es el orden de la naturaleza que rige la existencia. Este orden no puede nombrarse, aunque se hace manifiesto a través de diversas cuestiones que sí tienen nombre.
El taoísmo nació como doctrina filosófica pero luego se desarrollaron algunas corrientes que lo convirtieron en religión. Incluso con los años se conjugó con el budismo y con el confucianismo.


Los taoístas aspiran a la inmortalidad, entendiendo este concepto como la posibilidad de lograr la armonía con los elementos de la naturaleza y de trascender al propio ser. Por eso consideran a Lao Tse y a otras grandes personalidades como inmortales.
El concepto de yin-yang también es muy importante para el taoísmo ya que evidencia la dualidad del universo. La idea se basa en que existen tres fuerzas que interactúan en la realidad: el yin, el yang y el Tao. Las dos primeras son fuerzas contrapuestas que se complementan y actúan como una: una fuerza activa y otra pasiva. El Tao, por su parte, es la fuerza superior que contiene a ambas.
El taoísmo, en definitiva, aspira a la armonía del ser humano y el Tao a través del sacrificio, la meditación, la honestidad, la bondad y la piedad, entre otras virtudes. Es importante destacar, de todos modos, que carece de un dogma.






taoiismo

Taoísmo
Taoísmo
Yin yang.svg
Taijitu, símbolo emblemático del taoísmo.
Fundador(es)Lao Tsé
Deidad o Deidades principalesLos Inmortales (para el taoísmo religioso)
RamasReligioso y filosófico
TipoReligión china, filosofía espiritual, holismo
Número de seguidores estimadoDesconocido
Seguidores conocidos comoTaoístas
Escrituras sagradasTao Te King
Lengua litúrgicaChino
País o región de origenBandera de la República Popular China China
Lugares sagradosBandera de la República Popular China Las cinco montañas sagradas del taoísmo, enChina
País con mayor cantidad de seguidoresBandera de la República Popular China China
SímboloEl Yin Yang
Religiones relacionadasConfucionismobudismo chinoreligión tradicional china,cheondoísmo
[editar datos en Wikidata]

  • literalmente ‘enseñanza del camino’
Sinograma de la palabra dào, literalmente ‘camino’.
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para
disfrutar de las cosas.
no es el verdadero tao.
las cuales dieron el ser a la tríada
y la tríada produjo los diez mil seres.
El alma inmortal del adepto taoísta.
Esta ética se refleja en el arte.Características y elementos principales[editar]
  • Preconiza: Armonía del hombre con el tao, al curso etéreo y dialéctico de los acontecimientos.
  • Reprueba: La guerra, la resignación, la codicia, los prejuicios, los convencionalismos, los tabúes, la desigualdad, la sumisión, el sometimiento dogmático a normativas absolutistas o preconceptos prejuiciosos (lealtad filial, nacionalismo, legalismo, sumisión al culto, etc.).6
  • Preceptos: No posee un dogma al cual los fieles deben limitarse.
  • Virtudes: Piedad, magnanimidad, abnegación, bondad, sacrificio personal, plantar árboles (entregar algo a la naturaleza u otros humanos), hacer caminos (en los mismos modos que los árboles), ser introspectivo, ser analítico, contemplativo y meditativo, fomentar la honestidad y la equidad, enseñar al que no sabe.
  • Siglo II d. C.: el sacerdote imperial Zhang Daoling es el primer pontífice del taoísmo como religión; sincretiza la religión tradicional china con el taoísmo, para renovar el culto religioso imperial e imponer su forma de taoísmo teísta como doctrina de culto, a pesar de que esta interpretación religiosa es contraria a la ideología taoísta netamente filosófica que proponían Laozi y Zhuangzi.
  • 1927: El pontificio es abolido por el gobierno chino.
  • Promete la inmortalidad, en su sentido religioso como forma de vida eterna, pero en su sentido filosófico como alegoría de un concepto ontológico impulsor de la autosuperación.
  • Observación fundamental: Alcanzar la inmortalidad, longevidad en plenitud, las personas que viven en armonía con la naturaleza son inmortales.
  • Lao Zi es deificado como inmortal taoísta (héroes folclóricos, generales famosos y sabios), tomándose como tal esta idea de las deidades solo por los seguidores del taoísmo religioso, siendo tales alegatos rechazados por el taoísmo filosófico.
  • Se mezcló con elementos del confucionismo, budismo y creencias locales (Taiwán hace 300 años), formando un sincretismo religioso que no es compatible con los conceptos originales del Tao te king de Laozi.
  • Lo nuevo: adoración de los antepasados de cada uno, solo por parte del taoísmo religioso, pero no asimilado por el taoísmo filosófico.


El taoísmo es un sistema filosófico y religioso chino basado primordialmente en el Tao Te King que la tradiciónatribuye al filósofo chino Lao Tsé.1 2 3 4 Sus enseñanzas parten del concepto de unidad absoluta y al mismo tiempo mutable denominado Tao, que conforma la realidad suprema y el principio cosmológico y ontológico de todas las cosas.5 Lleva más de cinco mil años ejerciendo su influencia en los pueblos del Lejano Oriente.
Fundamentos del taoísmo[editar]
Historia[editar]


La palabra tao 道 (o dao, dependiendo de la romanización que se use), suele traducirse por ‘vía’ o ‘camino’, aunque tiene innumerables matices en la filosofía y las religiones populares chinas. La transcripción en pinyin es dao, cuya pronunciación más aproximada es /tao/.
El taoísmo filosófico se desarrolló a partir de los escritos de Lao Tsé y Zhuangzi. Según la leyenda china, Lao Tsé vivió durante el siglo VI a. C. y tradicionalmente se fecha en ese siglo la redacción del Dàodéjing, aunque según algunas investigaciones actuales es bastante posterior.
La esencia de la filosofía taoísta se encuentra en el Daodejing (el libro de la vía y el poder, o del camino y la virtud). El taoísmo religioso se fundó en el siglo III a. C.,[cita requerida] pero no se convirtió en un movimiento religioso organizado hasta el siglo II d. C.
El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a veces no se entiende esta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales. Lao-Tse fue deificado como dios taoísta ―un inmortal―, encabezando un enorme panteón de héroes folclóricos, generales famosos y sabios, todos los cuales alcanzaron la inmortalidad. Sin embargo, la antigua forma del taoísmo era la de una corriente filosófica y no una religión, por lo que los antiguos pensadores interpretaban por «inmortalidad» el hecho de autosuperación del propio ser en comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, de acuerdo con la mutación constante que enseña el taoísmo.
Posteriormente, el taoísmo se mezcló con elementos del confucianismo, el budismo y la religión folclórica. La forma concreta de religión taoísta que fue llevada a Taiwán hace unos 300 años es típica de esta tradición. La característica más distintiva de la práctica actual es la adoración de los antepasados, junto con las deidades taoístas, lo que muestra el claro elemento tradicionalista del confucianismo y el culto religioso de las creencias míticas de Asia, las cuales ambas no eran válidas para los antiguos pensadores taoístas como Chuang Tsé.

El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una pasiva, otra activa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad. Son el yin (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda...) y el yang (fuerza activa/concreta, masculina, seca...). La tercera fuerza es el tao, o fuerza superior que las contiene. (Véase yin-yang).
El significado más antiguo que existe sobre el tao dice: «Yi yin, yi yang, zhè wei tao», es decir, "un aspecto yin, un aspecto yang, eso es el tao".
Puede ejemplificarse esta concepción a partir del significado de las palabras: literalmente, yang significa ‘la ladera luminosa (soleada) de la montaña’, y yin ‘la ladera oscura (sombría) de la montaña’; entiéndase la idea de montaña como símbolo de unidad. Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.
La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida a la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.
Las cosas cotidianas e insignificantes tienen un significado mucho más profundo del que nosotros le damos.
El gran taoísta Lin An define el camino de la felicidad de la siguiente manera:
La gran mayoría de las personas
qué vacía y mal se siente, porque usa
El tao es algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano. Es así que casi en su inicio, el Tao te king reza:
El tao que puede ser denominado tao
Para este algo no existe nombre, dado que los nombres derivan de experiencias; finalmente, y por necesidad de ser descrito o expresado, se lo denominó tao, que significa ‘camino’ o ‘sendero [recto o virtuoso]’ que conduce a la meta.
Cuando Lao Tse habla del tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el tao es como el espacio vacío para que se manifieste el todo. «Existía antes del Cielo y de la Tierra», dice, y, efectivamente, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres.
El tao engendró la unidad.
La unidad dio origen a las dos facetas
El tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra (la madre de todas las cosas). Pero si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el tao regresa al no-ser, ahí donde es insondable, inalcanzable y eterno.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al no-ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El tao del no-ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el no-ser.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de no-ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es ser y el del otro, no-ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.
Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del tao.
El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a. C.:
Cuando se vierte agua en el suelo, esta evita las partes secas y va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, este evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.
Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas... Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen. No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.
Tao es el nombre global que se da al orden natural. El objetivo del tao es enseñar al hombre a integrarse en la naturaleza, enseñarle a fluir, a integrarse en sí mismo en concordancia y armonía. El tao no es un creador porque nada en el mundo se crea ni el mundo es creado. Enseñar a compenetrarse con esta naturaleza y armonía de tal modo que llegue a experimentar en su propio cuerpo sus ritmos vitales. Sintonizándose el cuerpo humano mediante una serie de ejercicios con estos ritmos, ganando así serenidad mental y energía física.
A principios del siglo IV a. C. los filósofos chinos escribían sobre el yin y el yang en términos relacionados con la naturaleza.
Observando de la perspectiva del tao, se ve cómo todas las cosas se elevan, se vuelven grandes y luego retornan a su raíz. Vivir y morir es simplemente entrar y salir. Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el tao. El camino del no-ser lleva a la quietud y la observación, y conduce de lo múltiple al uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna. Mediante la práctica espiritual, la perseverancia, el recogimiento y el silencio se llega a un estado de relajación que debe ser tan sereno que posibilita la contemplación del ser interior, el alma, y así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.
Una historia representativa del pensamiento taoísta sería la siguiente: (Adaptado a partir de Las religiones del mundo, de Huston Smith).
El caballo de un campesino se escapó. Ante la conmiseración de su vecino, el campesino le dijo: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y tuvo razón, porque al día siguiente el caballo regresó acompañado de caballos salvajes con los cuales había trabado amistad. El vecino reapareció, esta vez para felicitarlo por el regalo caído del cielo, pero el campesino repitió: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y otra vez tuvo razón, porque al día siguiente su hijo trató de montar uno de los caballos salvajes y se cayó, rompiéndose una pierna. El vecino volvió a mostrar su pesar, y recibió nuevamente la anterior pregunta: «¿Quién sabe si es bueno o malo?». Y el campesino tuvo razón una cuarta vez, porque al día siguiente aparecieron unos soldados para reclutar al hijo, pero lo eximieron por encontrarse herido.
Lejos de una amoralidad o de una moralina latitudinaria, el taoísmo preconiza la armonía, allí está el equilibrio, un absoluto sobre las relatividades.
Al llegar el budismo a China, el contacto entre el budismo y el taoísmo produjo entre otros efectos la escuela religiosa y filosófica budista Chán (sinización de la palabra sánscrita dhyana, que significa: meditación) y, esta, al pasar a Japón originó el zen.
El taoísmo influyó en numerosas áreas del conocimiento como la medicina y ciertas escuelas de meditación, e incluso las artes marciales. Existe un paralelismo en ciertas concepciones del taoísmo con el Tantra, en especial la visión del mundo como un ecosistema, y la consideración de una vía de iluminación dentro del acto sexual.